lunes, 28 de febrero de 2011

Decir gracias

La práctica del agradecimiento trae grandes beneficios para la salud emocional. Psíquicamente y espiritualmente, nos vemos fortalecidos ante la presencia vitamínica de la gratitud. 
Nuestro físico se tonifica y los músculos se disponen a un accionar placentero y eficiente. 
Esto que dicho así, parece un axioma, es lo que pienso después de años de estar investigando en el comportamiento de las personas.
Es curioso que cuando se trata de criticar, emitir quejas o juzgar, todos somos expertos y capaces de hablar durante horas, pero al momento de reconocer nuestros logros y ser agradecidos con la vida, generalmente somos muy tacaños. 
Decimos "gracias" como una mera formalidad, pero no siempre lo sentimos como algo genuino.
Es primordial para nuestra buena salud en todas las áreas, agradecer, agradecernos cada día, nuestra propia existencia aún con todos los cuestionamientos existenciales que podamos tener en nuestra cabeza.
Es impresionante la cantidad de energía invertida en sabotearnos y criticarnos, eso nos mantiene estacionados en un nivel de vitalidad bajo cero. Pero no nos damos cuenta que estamos desperdiciando oportunidades de oro cada vez que estamos ante algo positivo y omitimos su reconocimiento. Nos resulta más fácil, y hasta hemos sido educados para eso, quejarnos, protestar sin hacer, amargarnos la vida y enfermarnos. Pareciera que todas estas acciones fortalecen las mismas heridas que las provocan, llevando a las personas a círculos viciosos de ingratitud, de falta de amor y de pobreza de pensamiento.
La vida no es sencilla, pero es maravillosa, y deberíamos agradecer cada día que transitamos, porque es una posibilidad que el universo nos da, para ser mejores y superarnos a nosotros mismos.
La gratitud es una llave maestra que abre caminos a relaciones cordiales.
Ser amable, hace bien. Otorgar un sonrisa y decir gracias, son dos aliados a la hora de acercarse a otro ser humano.
A todos nos gusta ser reconocidos. 
Expresar gratitud por un acto de amabilidad beneficia a ambos, al que da las gracias y a quien las recibe; aun cuando sean extraños, aun cuando la acción haya sido tan pequeña como ceder el paso, ofrecer el asiento en el colectivo, etc.
Las personas son capaces de crear un espacio de valoración mutua, un puente de reconocimiento, un vínculo que va tejiendo un entramado social más positivo y constructivo.




Las escuelas tendrían que ser grandes semilleros en donde además de enseñar las materias habituales, enseñaran a padres e hijos a practicar la gratitud.
Los chicos de hoy, toman cosas sin conciencia y mal aprenden a tomar como natural, hechos que además invitan al agradecimiento.
Está de moda el pedir de manera demandante, el conceder sin pensar, y regirse por el temor, en lugar del que sea el amor la brújula que guía.
Hoy en día, el agradecimiento, la toma de conciencia, la humildad, son valores que hay que cultivar para procurarnos alivio y calidad de vida, en una sociedad que está estresada por la inseguridad, el aumento de los precios y la falta de educación y trabajo.
No sé por qué nos enseñaron a asociar la gratitud con la debilidad,  quizás para mantener al otro en calidad de "inferior" y no tener que respetarlo como un igual. A ciencia cierta, no tengo una sola respuesta, lo que sí sé es que la gratitud nada tiene que ver con la debilidad. Es como si dijéramos que alguien es débil porque se da la oportunidad de amar.
He llegado a ver personas que tienen vergüenza de decir gracias! cosa que me parece penosa.
Las palabras son vehículos para expresar sentimientos. La palabra gracias tiene una dimensión extra-ordinaria, cuya onda expansiva se propaga a lo largo del tiempo.
Cuando se comprende que gratitud, es sinónimo de amor, de misericordia y también de perdón, la vida se vuelve más dulce. No dejamos de tener problemas; ni nosotros ni los demás; pero no relacionamos entonces con una dosis mayor de empatía, en donde crecemos para ser más comprensivos.

¿Nos gusta escuchar gracias cuándo viene de otro hacia nosotros?¿Cuántas oportunidades tenemos para ejercer la gratitud, las hemos contado? ¿Qué esperamos para comenzar a agradecer desde ya todo lo que tenemos y lo que nos falta? Sí lo que no tenemos también. Eso nos ayudará a seguir perseverando en nuestros objetivos.

¿Cómo es la gratitud? La gratitud no es algo efímero. Es un punto de luz que ilumina al que la emite y a quien la recibe.
Y como tal, nos eleva en nuestra calidad de ser persona en el mundo.
La gratitud nos contacta con la savia de la naturaleza y con las arterias de nuestros pares, porque todos somos humanos, y a todos nos gusta que nos traten bien.
En el decir gracias, nos reconocemos como lo pequeño que somos. Polvo cósmico. Mortales. Ocupamos apenas un tiempo y un espacio y lo compartimos con otros, con la naturaleza, con nosotros mismos y con el universo entero.


Suelo decir a mis consultantes que lleven un diario y que anoten todas las cosas que tienen que agradecer y agradecerse.
Es un ejercicio muy beneficioso. Uno que practico a diario antes de dormir, es pensar en tres cosas positivas que hayan pasado en el día y al levantarme al día siguiente volver a recordarlas.
La disponibilidad energética aumenta, cuando conectamos nuestra conciencia con la abundancia y la prosperidad. Cuando agradecemos de todos los recursos y las ideas que cada jornada ofrece.
No vivimos solos en una isla de ego. Eso sería sumamente angustiante y cruel.
Vivimos con otros. Eso ya es un motivo para agradecer. Nos miramos para adentro y nos podemos empezar a reconocer en las actitudes de otras personas que son parecidas, que coinciden, que difieren  o que son muy distintas. Todo eso es para agradecer y cultivar, porque hay infinitas formas y posibilidades y de llegar al mismo lugar.

La gratitud nos vuelve entonces tolerantes. Pasamos de ser críticos a ser comprensivos. Juzgamos desde otro lugar. Todos emitimos opiniones. Y no se trata de no hacerlo sino de ser bondadoso y agradecido a la hora de emitirlas. Bajar el pulgar es muy fácil y a lo largo de la historia, ha costado vidas.

Sucede a veces que no entendemos a otros. A  veces ni siquiera a nosotros mismos y es ésa falta de comprensión la que opaca nuestra capacidad de agradecer. No hay una forma de hacer las cosas. Hay infinitas y la nuestra ni siquiera es la mejor. Abrirse al aprendizaje, a la observación y agradecer profundamente a quien nos muestra algo que podemos ver.

Vivimos en un mundo relacional, en donde todos hacemos un esfuerzo porque las cosas nos lleven a un lugar de felicidad. Practicar la gratitud también implica reconocer y vivir el presente, agradeciendo la diversidad como una oportunidad de aprendizaje.

Cuando mis niños eran pequeños, jugábamos a decir las dos palabras mágicas: por favor y gracias.

Nada nos cuesta agradecer a los demás por su amabilidad (aunque sea su trabajo, vaya), por su atención, por haber sostenido la puerta para que pasáramos. Todos lo hemos experimentado: un pequeño pero auténtico "gracias" es tan poderoso que puede cambiar el día o la vida de alguien.

Practiquemos constantemente dar las gracias de todo corazón, por aquello que lo merezca. La gratitud tiene dignidad. No es un acto vano, por lo que otorgarlo es todo un ejercicio. Se trata de pensar y darle la calidad que tiene.

Valorar cuando la gratitud viene hacia nosotros. A veces de parte de otros, a veces de parte de nosotros mismos. Se trata de VER, y de no repetir como autómatas sino de sentir.
Cuando alguien agradece y valora nuestro esfuerzo, está renovando el sentido a los pequeños actos cotidianos; muchos de ellos son "obligaciones" laborales o tareas domésticas, pero es importante renovar su significado día tras día, de otra manera terminamos por sentirnos desmotivados y nos dolemos.



Para terminar estar nota, quiero citar a Louise Hay y a la oración que escribiera, "Gratitud". Gracias a todos por estar! 


En el fondo del centro de mi ser hay un pozo infinito de gratitud. Lleno mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi conciencia y todo mi ser con esta gratitud, que sale de mí en todas direcciones, llega a todo lo que hay en mi mundo y vuelve a mí en todas direcciones, llega a todo lo que hay en mi mundo y vuelve a mí en forma de más cosas por las que sentirme agradecida. Cuanta más gratitud siento, más consciente soy de que la provisión es infinita. Expresar mi gratitud me hace sentir bien, es como un agradable calorcito en mi vida.
   Estoy agradecida por mí y por mí cuerpo. Agradezco mi capacidad de ver y oír, de sentir, saborear y tocar. Agradezco mi casa y cuido amorosamente de ella. Doy gracias por mis familiares y amigos y disfruto de su compañía. Agradezco mi trabajo y en todo momento le doy lo mejor de mí. Agradezco mis talentos y capacidades y los expreso constantemente de maneras que me satisfacen. Doy gracias por mis ingresos y sé que prospero adondequiera que vaya. Agradezco mis experiencias pasadas porque sé que forman parte del crecimiento de mi alma. Agradezco la naturaleza entera y respeto a todos los seres vivos. Doy gracias por el día de hoy y por todos los mañanas que han de venir.
                                         Siento gratitud por la Vida
                                                 ahora y siempre


domingo, 20 de febrero de 2011

No darse por vencido




A veces sentimos cansancio, angustia, y una tristeza existencial, que es producto de una fatiga mezclada con frustación.                                                                                                                                                                                          Es difícil sobreponerse para quien se queda en una actitud autocompasiva, lamiéndose las heridas.Llorando  amargura y juntando furia.

Es aquí en donde se trata de seguir y pegar el salto al escalón ascendente que sigue. No dejarse vencer por la angustia, que viene de lo angosto, de lo que me asfixia. Aquello que no me deja respirar y me descentra.

Entonces la vida invita al "des-ahogo" permitido y misericordisamente consesuado con nuestro yo, y con nuestras creencias, se llora para enjuagar el alma herida, y se deja correr agua salada para ayudar a cicatrizarla.

El alivio llega y es el momento de recobrar las fuerzas y empujar la roca cuesta arriba, hasta llegar a la cumbre, porque con cada empujón, no solamente nos acercamos más, sino que los músculos se fortalecen y el espíritu se revitaliza, permitiendo que el aire de las alturas llene de nuevo los pulmones.

 Imagina que estás en un paraíso en el que sólo hay herramientas y libros espirituales. Podrías estar estudiando cada día, haciendo todas las conexiones y las meditaciones perfectamente, sin estrés y sin tener otros quehaceres. Suena idílico, ¿verdad? 

Pero si no estamos haciendo algo para llamarnos  a nosotros mismos al desafío, no estamos haciendo nada realmente. Hay relativamente poco crecimiento o Luz siendo revelada. 
Si nos sentimos como si estuviéramos corriendo sobre una rueda de molino espiritual, eso es exactamente lo que estamos haciendo.
Parecería  la imagen de  un hámster enjaulado que corre sobre una rueda que gira sobre sí misma, engañado por una rueda que no avanza. 

Hay un libro que habla de este tema, titulado There's No Traffic on the Extra Mile (No hay tráfico en la milla adicional). Su autor, Rickey Minor, fue el director musical del programa televisivo American Idol. En referencia a llegar a lo más alto, dice: “Lo que crea la diferencia crucial es tu empuje para hacer la milla extra... Cuando dejes a todo el mundo atrás, te preguntarás por qué hay tan pocas personas dispuestas a hacer el esfuerzo adicional”. La milla adicional es lo que hace que el viaje valga la pena. 

Hay muchas personas en este camino que no van hasta el final y se estancan en el supuesto refugio de la pena justificada, del cansancio real. Cuando uno emprende algo, un proyecto nuevo de la índole que sea, al principio es divertido; las cosas fluyen; se ve la Luz; entonces... se encuentra una pared. Y ahí ya no se  siente la misma emoción que sentía inicialmente al compartir, hacer restricción y comportarse proactivamente. ¿Cuántas personas atraviesan esa pared? Una de cada mil. 

Cuando abandonamos en la milla adicional, abandonamos toda la energía del trabajo que hemos realizado hasta ese momento. El esfuerzo debe continuar. La elección es de cada uno, en libertad. No hay obligaciones, hay deseos.

No siempre se trata de los resultados, el tiempo o la importancia de lo que estamos haciendo. Se trata de expandir nuestra conciencia en relación a cuáles son nuestras limitaciones personales. 

¿Cómo sabemos si estamos recorriendo la milla adicional? Sentimos que hemos dado todo lo que podemos, pero damos más. Requiere un esfuerzo, al menos un poco, si no es que mucho. Puede que incluso duela. 

 ¡Recorre la milla adicional! Y aún hay más. Piensa en alguien que te inspire con sus logros. Pregúntale o investiga sobre esa persona, y averigua cómo logró vencer sus propias limitaciones. Te aseguro que recorrer la milla adicional es un ingrediente vital para alcanzar el éxito, sea cual sea tu definición de éste. 
Que tengas una vida feliz y llena de amor y paz.

viernes, 22 de octubre de 2010

La sabiduría de decir NO

Decir NO es sabio, aunque tiene mala prensa. La cultura repite indefinidamente mensajes distorsionados, que apelan a la instauración de la culpa que en buena medida han inventado todos los dogmas religiosos que habitan este cuerpo celeste.
Decir que NO, genera culpa y temor. Las personas tienen grandes dificultades para poner límites y reconocer los propios, aunque alguien haya iluminado alguna vez el escenario haciendo notar que el límite es contenedor y preserva al Ser de tanta exposición superflua; lo preservaría aún más de un egoísmo individualista que impide el crecimiento espiritual. El NO, sería un gran aliado de la flexibilidad, que actuaría como barrera para no ejercer una exigencia desmedida, que en muchos casos termina con la buena salud física, mental y emocional de las personas que se vuelven cortas para consigo mismas y para con los demás. Es decir que ante la ausencia del NO amoroso y respetuoso, aflora la mezquindad, la crueldad y el egoísmo.

Estamos llamados a la competencia a destajo, mediante el engaño, de modo que nada nos detiene. No hay un NO que nos ponga en un camino de pensamiento sensato. Si se dice que sí a todo, el resultado es desastroso, dañino y bastante perverso.
Se nos llena la agenda, la cabeza, el tiempo y el disfrute es una anécdota. Si se instaura solamente el SÍ indiscriminado, caemos en un vacío sin límites que termina por agotarnos hasta consumirnos ferozmente todas nuestras energías con bastante crueldad.

¿Cuál es la dificultad de decir NO? Creo que es el temor a que nos dejen de lado, a que nos miren como a locos o como a gente libre que sabe ser libre y se respeta en la dimensión que ocupa. Seríamos más virtuosos y mucho más humanos si pudiésemos articular el NO adecuadamente. El NO amoroso es el que invoco, para poder empatizar con otro y entenderlo. Para acompañarlo sin juzgarlo. Cada uno de nosotros puede penetrar en otro mundo, el del prójimo amén del nuestro, pero jamás podremos aferrarnos a otro o sujetarlo, de manera que decir que NO, es una buena fuente de inspiración para estar saludables. Si yo sé que no sé, si puedo entender que el otro juega su identidad con la mía, pero que no somos iguales, puedo intentar un crecimiento y un aprendizaje hacia la empatía y la solidaridad.

Pero si como está en boga digo que sí a cualquier cosa, y entonces ahora aquél que está mal me intoxica, por esta moda de hablar de gente tóxica, no sólo dejo de ser solidario, misericordioso y comprensivo, sino que ingreso a un mundo de engaños que pretende hacer creer que todo está bien y que las dificultades son "bajones" en lugar de ascensos al aprendizaje. El egoísmo absoluto en su máxima expresión es el que puede calificar al prójimo como tóxico. Me parece que cabe la pregunta, cuánto se y comprendo sobre el otro, para condenarlo a una estepa de frialdad e indiferencia?

Pero el No que se calla, sigue su camino y en algún momento hará sentir su necesidad. Los límites son sanos. Son necesarios. Sería bueno hacer un ejercicio de introspección y ver que estamos  aptos y en perfectas condiciones para ejercer nuestro NO, y que lejos de causarnos una enfermedad, posiblemente nos devolvería  buena parte de salud y de las ganas de vivir.

El NO ordena, y trae calma. El sí irrefrenable lleva al individuo y a las sociedades a precipitarse en un camino impiadoso, en donde todo vale. Porque la cultura dice que "sos piola y tenés buena onda" si te sumás al juego de todos los sí que permiten la miseria y que corrompen al individuo.

Muchas veces para cuando por fin se está dispuesto a parar a poner el NO en su lugar, es tarde y el grado de saturación al que se ha llevado al Ser, es extremo. El NO es amoroso protector y tiende al equilibrio.

¿Se puede evitar que el vaso rebalse? ¿Se puede aprender a decir “basta” a tiempo? ¿Cómo?

En su libro “Decir Basta”, la reconocida psicóloga Clara Coria asegura que muchas mujeres recién logran expresar sus enojos cuando ya están hartas de soportar una situación indeseada y deciden patear el tablero, actitud que a esa altura suele tener costos muy altos.
Se teme más al que nos dejen de lado que al sometimiento. Aceptar con sí y solamente sí, no evita el temor a sentirse no querido, en el fondo lo incrementa.
Se trata de “poner límites” tanto para las relaciones familiares, como para las laborales o las que tenemos con los amigos.

Hay que hablar, explicar, animarse a decir “no me gusta”; o “no quiero”; o “no estoy de acuerdo”; o “no puedo ”, "no me sale" o "me hace sentir mal".

Consecuentemente, acompañar lo expresado con un actuar en el mismo sentido. De nada sirve anunciar que dejaremos o empezaremos a hacer algo, si no empezamos o dejamos de hacerlo. Si no nos corremos del lugar habitual. Puede ser que a otras personas, algunos de nuestros NO, les caigan mal o los entiendan de manera equívoca, lo mismo que nos puede pasar a nosotros. En tal caso, hablemos, conversemos, demos a conocer las ideas y tratemos de entender las ideas de los demás, sin agresividad ni violencia, pero pudiendo estar en desacuerdo. Mostrar las diferencias no nos va a dejar de hacer pertenecer a donde querramos pertenecer libremente, amorosamente, respetándonos a nosotros mismos.

La participación hace a los cambios. Aprender a decir NO, nos ayuda a quejarnos menos,  a frustrarse menos y  a poder ser más solidarios. Asomarse al mundo verdaderamente humano en donde sí y no conviven en armonía.
¿Qué estamos dispuestos a hacer para que TODOS, tengamos más conciencia espiritual y social?

A veces una sonrisa y el silencio son muy buenos compañeros de un NO.
Cynthia Grinfeld
Coach Profesional



domingo, 22 de agosto de 2010

Como puedo ser




Es una trampa compararnos con los demás para determinar dónde deberíamos estar en nuestra vida. En lugar de preguntar "¿Soy tan sabio/ bueno/ inteligente/ fuerte/ sano/ delgado/ rico como esa otra persona lo es?", podemos preguntarnos "¿Soy tan sabio/ bueno/ inteligente/ fuerte/ sano/ delgado/ rico como puedo ser?".
Vivimos comparándonos con los demás, cuando podemos buscar en nosotros mismos, deseos claros, para fijar metas y objetivos nítidos, que nos ayuden a tomar pasos para llegar a ellos.
¿Por qué nos fascinamos con las comparaciones que establecemos con las personas que nos rodean?
Escucho a muchas personas que se comparan, miden y calcular su valor basándose en su percepción de lo que los demás son. Emitiendo juicios hacia otros y hacia sí mismos que muchas veces no alcanzan a fundamentar.
Creo que es una forma de desperdiciar energía preciosa. El tiempo, es hoy por hoy un valor muy caro a cotizar y perder tiempo en comparaciones con terceros, en lugar de reflexionar sobre como mejorar sobre nosotros mismos, es una posibilidad que se abre cada día.
Si las personas hicieran el ejercicio de agradecer y practicar el agradecimiento, todos los días a la mañana al levantarse y a la noche antes de caer en su sueño, la visión sobre la vida sería aterciopelada, por la dulce valoración y el hacerse cargo de los actos, sentimientos y emociones que en cada uno habitan.
La autoestima se elevaría, aún agradeciendo nuestros padecimientos y dificultades, los cuales son la llave maestra para acceder a nuestro crecimiento y desarrollo de conciencia.

Lamentablemente, la mayor parte el tiempo las personas no se limitan a "dar" o simplemente a "hacer". A menudo 

suelen pensar "¿qué voy a recibir yo a cambio?". Siempre estamos pensando en lo que vamos a obtener a cambio.

Hacer algo totalmente libre de interés propio es muy difícil para nosotros. Si no obtenemos a cambio exactamente lo que dimos, al menos queremos algún tipo de reconocimiento. Eso también es condicional, y el beneficio es temporal, insignificante. Debemos aspirar a cosas duraderas. 

Es interesante desear nuestra propia Luz, nuestra propia realización. Poder darnos a nosotros mismos contención, misericordia y amor. Darnos a nosotros mismos, sin esperar una retribución. Volvernos incondicionales con nosotros mismos y por ende, con los demás.

Eso significa que, si estás en una relación, simplemente da y no te preocupes por lo que obtendrás a cambio. 
No especules. Cuando damos con todo nuestro corazón, la energía retornará a nosotros. No importa si el retorno viene de esa persona o de alguna otra. Debemos enfocarnos en el intercambio verdadero, contando con la sabiduría del Universo.

A menudo queremos dar con condiciones, pero queremos que los demás nos den incondicionalmente. El Universo no funciona de esta forma. Si sos condicional, entonces acabarás con personas en tu vida que son condicionales.

Si andamos siempre buscando lo que obtendremos a cambio, estaremos construyendo un hogar para el caos. Si quieres construir un lugar para que la Luz brille, entonces da y suelta. Suelta tu deseo de lo que puedes recibir a cambio. Conectar con el ser generoso y noble  que en nuestro ser, es una acción que nos hará sentirnos bien con nosotros mismos.

Tenemos que encontrar la fuerza para compartir en una sola dirección. Obviamente no podemos dar continuamente a alguien que nos hace nada a cambio, y promover el Pan de la Vergüenza. Pero en el transcurso normal de las cosas, abre tu corazón y da a los demás sin esperar un retorno. Si vuelve a ti de esas personas, estupendo.

Todos tenemos intereses propios. Y somos diferentes unos de otros, lo que nos iguala en nuestra humana naturaleza. 
Permitamos ver lo que realmente somos. Algunas personas han construido un caparazón de tortuga alrededor de sí mismas. Otras han construido una fina capa. Pero es difícil conectar entre nosotros a través de esas barreras.

Tenemos que compartir desde la esencia más profunda, descubierta y verdadera de nuestro yo.

 Sé honesto con tus deseos, tus opiniones, tus prejuicios, tus miserias  y tus dones. 

No puedes limpiar la casa si no sabes lo que se esconde debajo de los muebles.

domingo, 16 de mayo de 2010

El poder del pensamiento


Aquello que nos decimos a nosotros mismos afecta radicalmente la calidad de nuestras vidas y nuestra habilidad para hacer cosas efectivamente.
Somos lo que pensamos. Si nuestro discurso interior es negativo pues somos eso: seres pesimistas irradiando energía negativa. Por el contrario, si nuestro discurso interior es positivo somos seres que creamos y emanamos energía positiva.
El pensamiento positivo y el pensamiento negativo son semillas. Sembrá ideas y sentimientos positivos en tu mente y recogerás acciones positivas.
La gente de espíritu negativo va llena de comentarios derrotistas, repitiéndolos continuamente. Frases inútiles como estas a continuación :


Mi vida es un desastre.
Nada me sale bien.
Esto siempre me pasa a mí.
Ya lo arruiné todo.
Nada va a resultar.
Es inútil esforzarse.

Aún cuando a la gente con tendencia a ver lo negativo, le está yendo bien nunca reciben con positivismo aquello bueno de la vida y terminan diciendo:

Esta racha de buena suerte durará poco.
La felicidad no es para siempre.
Me gustaría que todo siempre saliera bien, pero es imposible.
En cambio la gente que cultiva un cuidado positivo y amoroso,que contribuya a su bienestar con metas de triunfar y salir adelante, va por la vida con frases muy diferentes:

Todo va a salir bien.
Nada es imposible.
Tengo fe en que todo saldrá a mi favor.
La buena suerte siempre me acompaña.
Elijo tener confianza.
Elijo esforzarme cuando sea necesario.

Y si algo malo les sucede, la gente que se quiere no se derrota; por el contrario su discurso es de esperanza y entonces se dicen:

No hay mal que por bien no venga.
Siempre hay que buscar el lado bueno de las cosas.
La próxima vez todo va a estar mejor.
Pase lo que pase hay que salir adelante.
Gente que no se cuida, y que mira la realidad de manera borrosa, ve los hechos malos como en una película, se miran a sí mismos como los perdedores, los derrotados, los últimos, las víctimas mientras que la gente que se respeta y se tiene misericordia, se enfoca y se mira como luchadores, emprendedores, dueños de su destino,creadores continuos de su propia película.
Si acaso estás en el grupo de aquellos que todavía no practican el pensamiento amoroso, no te apenes, no te deprimas, empezá ahora, tratá de explicarte las cosas de una manera diferente, con mayor optimismo, con más amor propio, con esperanza. Mantén conversaciones positivas contigo mismo e inmediatamente verás la diferencia en tu actitud personal, en tus acciones, en tu vida.

AFIRMACIONES


¿Qué son las afirmaciones?



Las afirmaciones son pensamientos positivos que repetimos para sembrarlos en la conciencia. A través de la repetición de frases positivas (afirmaciones) alimentamos nuestro cerebro con ideas productivas que nos encaminaran a realizar acciones productivas.
La mente humana es increíblemente poderosa y si no le damos un objetivo claro, pues la pobre con toda su energía no focalizada andará saltando de idea a idea sin saber que hacer.
Por el contrario, si ponemos en ella -en la mente- ideas claras y propósitos definidos ella va a ayudarnos a crear una realidad hermosa, fructífera, exitosa y relajada.
El principio de las afirmaciones consiste en elegir los propios pensamientos, aquellos que definen más tus anhelos y utilizarlos el número de veces que sea necesario para que su fuerza creativa nos encamine a tomar los pasos y las acciones que van a producir resultados en el mundo real.
Aquí te ofrezco alguna de las afirmaciones que me han ayudado y espero que a vos también te sirvan. Sin embargo te invito a crear tus propias afirmaciones, su poder es efectivo y maravilloso, intentalo.

Cortá pedacitos de cartulina, allí en cada uno escribí una afirmación, llevalas con vos, leelas, repetilas, memorizalas y verás como te ayudan a cambiar tu vida.

Soy sabio y puedo tolerar cualquier obstáculo.
Cumplo mis metas.
El éxito es parte de mi vida.
Tengo todos los poderes para triunfar.
Confío en mí mismo.
Tengo la vida que deseo tener.
Estoy en paz conmigo y con los demás.
Me libero de culpas y experiencias negativas.
Me perdono y perdono a quienes me han herido.
Suelto el pasado y lo dejo ir.
Vivo en el presente.
Construyo mi futuro.
Soy valiosa (o).
Tengo capacidad para reflexionar y aprender.
Amo y soy amada (o)
Soy libre.
Elijo dejar rencores o resentimientos.
Mi alma busca a la luz.
Vivo en comunión con el amor y la felicidad.
Me miro para adentro para tener armonía interior.
Conservo mi centro, mi equilibrio.
Aprendo de mis experiencias.
Valoro las oportunidades y despliego mi creatividad.
Busco conocer y comprender mis emociones, para que me guíen.
Yo decido estar tranquila y feliz y construir mi vida.
Las penas y las nostalgias se marchan.
Soy el hacedor de mi mundo.
Mi salud es excelente y mi vida es próspera en satisfacciones.
Recupero mi poder y libero la pauta que me ha causado malestar.
Mi trabajo me trae excelentes ganancias.

jueves, 1 de abril de 2010

Ser impecable con las palabras

La boca está a medio camino entre el corazón y la cabeza porque es el punto de restricción. Existe una ruta entre lo que sentimos y lo que pensamos y depende de nuestra boca conectar a estos dos. Sé impecable con las palabras. Poné atención en lo que sentís y en lo que pensás.

Cuerpo - emoción - y lenguaje.

La coherencia y congruencia entre estos tres engranajes, ayudan a estar en lo que llamamos "centro".

Cuando nos ubicamos en el centro, agua fuego tierra y aire se equilibran.

Cada uno de ellos representa a los diferentes comportamientos del Ser. ¿Qué quiere decir esto?

Significa que tomando conciencia de que el cambio es un factor relativo al tiempo, pues nunca el segundo que pasa es como el que le sucede, nuestras conductas no responden a patrones estáticos. Significa que la armonía requiere una dinámica.

Cuando el coro de nuestras voces interiores, afina con la misma nota, nos sentimos enteros.

Hay un unísino amoroso, que vibra en concordancia con el Universo entero.

Ser impecable con las palabras es una invitación a que aflore la miseridordia desde los puntos más profundos de nuestras entreñas. Es contemplarnos a nosotros mismos desde nuestro observador sabio.

Es elegir, la forma, la coloratura, el modo, el tono, la emocionalidad de mis discursos. Los discursos de todos impactan de manera impensada en mayor o menor medida, y todos hablamos de todos.

Vivimos emitiendo juicios y opiniones. Hablar es un privilegio y escuchar es de lo más dulce que un ser humano puede saborear. Entonces... cuidemos a las palabras, para que ellas nos reproduzcan en alta fidelidad.






















"The Color of Words IX " Wosene Worke Kosrof, b. 1950, Ethiopia 2002
Acrylic on linen H x W: 79 x 87 cm. (31 7/64 x 34 _ in.)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Cambios

¿Cuándo decidimos cambiar? ¿Qué es lo que se produce en las personas que las impulsa a cambiar? ¿Se trata de una elección o un mero impulso? ¿Para qué cambiar?

La vida es cambio. Constantemente en medio de nuestra inmersión en el mundo, se van dando modificaciones en la vida, en los tiempos, las culturas, y el entorno. El mundo cambia y nuestro mundo cambia simultáneamente, a veces sin que nos demos cuenta de lo vertiginoso que es el ritmo de esta corriente que fluye continuamente.

Observar abre nuevas perspectivas. Nos permite pensar en otras realidades. Se trata de ser consciente pero no crítico. Dejar de lado las etiquetas, las acusaciones, y las críticas para no concentrarnos en lo negativo. Aportar un sentimiento o una actitud positiva ofrece soluciones.
El sol da vida a la Tierra y no sabe de lamentaciones.

Vivimos haciendo equilibrio entre lo individual y lo colectivo. Esto nos hace creativos y podemos tener una visión más amplia. Podemos encontrar inspiración y comprensión. El ser humano necesita moverse entre la concentración y la fluidez. Todo tiene su tiempo.

Comparto un cuento que me ha gustado mucho.

"La persona que cambia puede equivocarse, pero la que no cambia nunca, vive equivocada".

EL CHINO Y EL ARROZ

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino poniendo un plato con arroz en la tumba vecina. El vecino se dirigió al chino y le preguntó: -'Disculpe señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz...?-

Y el chino respondio -'Sí', 'cuando el suyo venga a oler sus flores...'

Moraleja: Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. No juzgues... solamente comprende..., y si no puedes comprenderlo..., RESPETALO.Recuerda las 5 simples reglas para ser feliz, según la sabiduría oriental:

1. Libera tu corazón del rencor y del odio.

2. Libera tu mente de preocupaciones.

3. Vive sencillamente.

4. Da más.

5. Espera menos.

'Envejecer es obligatorio, crecer es opcional'

lunes, 22 de febrero de 2010

Somos responsables los unos de los otros


Hay una famosa parábola que habla sobre una persona que se encuentra en un barco. Un día pasa por uno de los camarotes y ve a un hombre haciendo un agujero en el suelo. Entonces le grita a aquel hombre: “¿Qué está haciendo? ¡¿Está usted loco?!”. El hombre lo mira con desconcierto y le dice: “Este es mi camarote, y puedo hacer lo que quiera en él”. El otro hombre se pone furioso. “¡Será usted necio, un agujero en su camarote hará que se hunda todo el barco!”. Parece una historia sencilla, pero ayuda a clarificar un algo tan profundo sobre la vida como que: todos somos responsables los unos de los otros.
Estamos es una calle de doble dirección.
¿Nos damos cuenta que nuestras acciones, tanto negativas como positivas, influencian a muchas otras personas de formas que ni siquiera podemos imaginar?

Por otra parte, ¿somos conscientes de que las acciones de las demás personas, tanto las buenas como las malas, tienen una influencia directa en nuestra vida?
¿Tomamos la responsabilidad de ayudar a los demás a crecer y mejorar?

Verdaderamente todos estamos en el mismo barco: o nos hundimos o nadamos juntos.

Este entendimiento de nuestra necesidad básica de ayudar a los demás a desarrollarse , a tomar conciencia de cada aquí y ahora, es uno de los aspectos que diferencia a una persona que vive la vida despierto, de otro que la transita en un cierto estado de sonambulismo.

Es importante que nos seamos leales a nosotros mismos y que amorosamente, nos empujemos hacia el siguiente nivel para que la inercia espiritual no se estanque. A menudo nos enfocamos sólo en nosotros mismos y en nuestro propio crecimiento espiritual, ignorando al resto del mundo.

Para lograr un mundo mejor, será bueno comenzar a hablar de "nosotros".
Ir dejando el constante yo yo yo y el para mí... Un agujero en el suelo del camarote de otra persona hundirá también nuestro barco. Cada uno de nosotros se encuentra en diferentes posiciones en la vida. Pero independientemente de lo grande o pequeña que sea nuestra esfera de influencia, Tenemos , cada uno nuestro dominio único dentro del cual podemos repercutir sobre los demás.

Tratemos de entender que este don de la influencia viene con responsabilidad: cuanto mayor sea nuestra esfera de influencia, mayor es esta responsabilidad.
Les deseo un mes maravilloso. Y que las acciones que lleven a a cabo y las palabras que pronuncien, enriquezcan muchas vidas.

domingo, 3 de enero de 2010

Cada día es año nuevo!

Celebra la vida
Pasadas las primeras horas del año que se ha iniciado, vale la pena recordar y reflexionar que cualquier día del año es un buen momento para celebrar la vida.

Una forma de practicar este festejo es tomando conciencia de agradecimiento. Es decir, dándonos cuenta de todo lo que tenemos y también de lo que nos falta, y agradecer.

Concentrarse en el aquí y ahora, para valorar con cada respiración, el aliento de la vida.

Si nos entrenamos en el arte de la observación y logramos observarnos y observar al observador que somos, podremos profundizar nuestro grado de conciencia, apreciando a cada momento lo que tenemos.
Propongo que de algún modo brindemos un homenaje al estar vivo, a la posibilidad de crear nuevos presentes a partir de hoy y de mejorar las situaciones que nos rodean, para nosotros y para los demás.
Algunas ideas:
- Agradeciendo a Dios (según tus creencias) todo lo bueno que hay en la vida, en especial, por las personas que nos rodean y nos brindan su afecto y su contención.
- Sintiéndonos en paz con el Universo y con tu interior.
- Sabiendo que tenemos dentro nuestro todo lo que necesitamos para ser felices.
- Entendiendo que aunque algunas cosas no salgan como querramos, el buscar soluciones nos hace crecer como personas.
- Estando seguros de que podemos cambiar en gran medida lo que depende de nosotros, y creyendo en nuestro potencial para hacerlo.
-Rescatando de cada situación el mejor aprendizaje.
-Aprendiendo a escuchar.
-Viviendo cada momento con alegría, sin esperar .
- Teniendo esperanza.

Si elegimos expandir nuestros aspectos luminosos, y trabajamos para cultivarnos día a día, la fiesta de la vida se hace presente. Nada nunca va a llenar la oscuridad, nada excepto la Luz.
Podemos tomar responsabilidad de esta elección, podemos elegir de nuevo.

Felicidades hoy y siempre!




jueves, 17 de diciembre de 2009

Sólo dos minutos

En este instante puedes hacer algo para mejorar tu calidad de vida. Para ser más feliz y dar un paso hacia un futuro más pleno. Sólo te llevará unos dos minutos.

Ya sé, estarás pensando, mientras lees este artículo en tu trabajo, en tu casa o tal vez un algún lugar en el que hay más gente: ¿de qué manera dedicando solo un par de minutos ahora puedo lograr sentirme mejor? Además, estoy en el medio de múltiples ocupaciones, tengo un día estresante por delante...A veces, tan solo un pensamiento o una acción modifican de plano nuestro estado de ánimo.

Es todo lo que precisamos durante este y todos los días para centrarnos más en nuestro eje y adoptar una mirada bien positiva y efectiva sobre todo lo que nos rodea. Si has tomado la decisión de seguirme y de dedicarte estos escasos minutos del día de hoy, ¡llegó el momento! Te propongo varias posibilidades para inundar tu día de energía en movimiento:Haz ese llamado, envía ese mail o haz ese trámite que venías postergando: llegó el momento de dejar atrás una de las actividades pendientes que tenías y que venían llenando parte de tu tiempo y de tus pensamientos.

Toma la decisión de no dejar que esa persona te siga poniendo de mal humor o haciéndote doler con sus actitudes. Ya lo dijo la psicoterapeuta Virginia Satir: nadie puede hacerte sentir mal sin tu consentimiento. Pues deja de darle ese poder al otro y toma las riendas emocionales de tu vida.Comienza a disfrutar un regalo que te harás hoy mismo: una caminata al aire libre, preparar una rica cena o un baño de espuma, comprarte ese libro o ese CD que tanto quieres tener y planificar una salida con alguien querido son algunas posibilidades.

Decide realizar ese cambio que sabes que traerá aparejados grandes beneficios: solo por hoy, no fumes, come sano, no busques pelea, trata de ponerte en el lugar del otro y de comprenderlo. Solo por hoy, hasta que vayas a dormirte, y mañana al levantarte fíjate lo bien que te sientes y lo que ha cambiado tu perspectiva.Elige un pensamiento positivo para que te acompañe el resto de la jornada. Que en este momento tomes la determinación de enfocarte en algo muy bueno y recuerdes esta frase hasta el anochecer cambiará tu energía hasta niveles impensados.

Algunas ideas de pensamientos positivos (¡puedes crear el tuyo!):

Mi hijo está creciendo sano y fuerte

Hoy es un día único y lo voy a disfrutar

Me rodean personas que me quieren mucho y a quienes puedo acudir siempre que lo necesite.

Amo a mi mascota

Me siento muy agradecido por...

Hoy gozaré de paz y de tranquilidad internas, más allá de las circunstancias con que me encuentre.
Perdonaré

Tu presente es el resultado de tus pensamientos y de tus acciones el pasado.¡Hoy es un muy buen día para comenzar a tener actitudes bien positivas, que se traducirán en un futuro más dichoso!

¿Qué vas a hacer hoy en los dos minutos que dedicarás a tu mejora emocional?

domingo, 6 de diciembre de 2009

Dejar ir, saber soltar


Mi pasado ya no me tiene prisionero: pesares pasados, traumas previos, dolores y sufrimiento.

Yo creo en milagros y en un futuro lleno de alegría.

¡Adquiero el valor de dejar ir y soltar!

Me desprendo.

De todo.

Punto.

Cuando hacemos nuestro trabajo espiritual –compartiendo, transformándonos, compartiendo de nuevo– muchas veces tenemos la oportunidad de ayudar a otras personas a volverse más fuertes y más exitosas. Es importante recordar que aunque ellas no atribuyan su crecimiento o su éxito a nuestra contribución, no significa que no hayamos tenido éxito.A menudo esperamos las gracias, el crédito, el reconocimiento de nuestra participación en el proceso.

Lamentablemente, cuanto más esperamos, y más esperamos, en realidad más lo perdemos.Nos confundimos acerca de lo que es nuestro y lo que no lo es. Ya se trate de nuestra carrera profesional, nuestros amigos o nuestra familia, cuando sentimos que algo es nuestro, empezamos a perderlo. Si observas el éxito verdadero, éste siempre viene sin apegos. Debe ser menos importante para nosotros cómo ven los demás nuestra contribución y es más importante cómo el universo la tiene en cuenta.Cuanto más apego tenemos, en realidad menos obtenemos. Cuanto más control queremos, menos acabamos controlando. Cuando soltamos, no que renunciemos a nuestra responsabilidad sino cuando actuamos como un verdadero líder, dando libertad de acción al segundo y tercer nivel por debajo del nuestro, podemos hacer y lograr mucho más.Soltar significa confiar más en el Creador. Saber que puedes llegar a más personas y compartir más si controlas menos y dominas menos, no es fácil de implementar. Esto requiere un cambio de conciencia.

El buen liderazgo viene con la confianza y la delegación de responsabilidades; eso le da poder a la gente que está detrás de ti o por debajo. Cuanto más éxito queramos tener, más necesitamos encontrar una forma de compartir parte de esa presión y ese control con la gente que está a nuestro mando, y animarles a que ellos hagan lo mismo que con los que están a su mando, y así sucesivamente.

El universo funciona de forma que un poco de todo lo que tenemos y trabajamos no puede ser para nosotros; no podemos disfrutarlo, beneficiarnos y hacer uso de esa parte. Intentar aferrarnos a todo sólo hace que las cosas se vuelvan más pequeñas.Nada es completamente nuestro. El universo va a enseñarnos eso por el camino más duro si no lo entendemos por nosotros mismos. Y cuando se trata de esas personas –hijos, amigos, familia y compañeros de trabajo– a las que sabemos que podemos influenciar para mejor: ¿cómo podemos asegurarnos de que las lecciones que reciben de nosotros serán las adecuadas?

Cuanto más soltemos y no intentemos tener el control absoluto, más podrá el universo suplementar su proceso de aprendizaje.¿Cómo podemos asegurarnos de que esa experiencia o lección es la que necesitan experimentar? No intentando controlar todo. El universo y otras personas les enseñarán, de la misma manera que el universo nos enseña a nosotros.Durante esta semana, pues, practica el desapego. Suelta el control. Deja que todo el mundo goce de los frutos. Cuando plantas una semilla, cien personas pueden gozar de los frutos, así que no trates de quedarte tú con todos.

Los quiero! yo!

jueves, 19 de noviembre de 2009

ES NECESARIO PENSAR

Hablar. A veces gritar si es necesario. Es sabio el que sabe cuando pronunciar palabra y cuando guardar silencio. El que sabe discernir.
Interesante video para reflexionar.
Un abrazo!


Una fotografía
El error vital de la humanidad es olvidar quienes somos, dejando de preguntar quiénes estamos siendo, y quiénes realmente queremos ser?

Nos estamos devorando a nosotros mismos como humanidad...es hora de pensar.

Que cada quien saque sus propias conclusiones de éste, que bien podría ser un documental muy representativo sobre aquello en lo que nos hemos convertido...


Saturno devorando a sus hijos, dos puntos de vista.

Esta comparación es ya casi clásica. Son dos cuadros de Saturno devorando a sus vástagos, visto por Rubens (el primero) y Goya(el segundo). La pregunta es, ¿cual es más terrorífico?.
El episodio de Saturno es uno de los más dramáticos de los pintados por Rubens para la Torre de la Parada, pabellón de caza cercano a Madrid, encargado decorar por Felipe IV con escenas mitológicas inspiradas en la "Metamorfosis" de Ovidio y escenas de caza realizadas por Frans Snyders y Peter Snayers. Saturno, el principal entre los Titanes, pensó que la mejor manera de evitar que uno de sus hijos le destronase era devorarlos al poco de nacer. El sexto de sus retoños, Zeus, consiguió ser salvado por su madre, Rea, llegando a hacer cumplir el vaticinio y derrotar a su padre. Rubens ha recogido el momento en que Saturno desgarra el pecho de uno de sus pequeños. Se apoya en la guadaña, símbolo del cultivo de la tierra. La expresión de ambas figuras sitúa este lienzo entre los más impactantes del Museo del Prado, sólo comparable con el Saturno de Goya. La enorme figura del dios se recorta entre la oscuridad del fondo. La influencia de Miguel Ángel, que ya viene marcando las figuras del artista desde su estancia en Italia, se aprecia hasta el final. Gracias a la luz, ha conseguido crear un ambiente dramático similar a una obra de teatro, muy empleado en el Barroco, inspirándose en la escuela veneciana liderada por Tiziano. El Banquete de Tereo y la Vía Láctea son otra escenas de la serie.

Saturno devorando a sus hijos es una de las Pinturas Negras realizadas por Goya más desgarradoras y trágicas. Estaba situada en la planta baja de la Quinta del Sordo, en una sala que haría las funciones de comedor o salón principal. Se colocaba frente a los Dos Viejos y junto a Judith y Holofernes. Goya, igual que hizo Rubens en su Saturno para la Torre de la Parada, ha elegido el momento en que el dios del tiempo desgarra el cuerpo de su hijo para que ninguno pudiera destronarle. Pero Júpiter escapó al rito antropófago de su padre y consiguió acabar con su tiranía. Un espacio totalmente oscuro rodea la figura del dios, en la que destaca su deformidad y su rostro monstruoso. Es una magnífica representación de como el tiempo lo devora todo, una de las obsesiones del pintor. La restauración que sufrió la obra al ser pasada del muro al lienzo fue bastante libre y decepcionante, aunque hay que advertir que había perdido grandes zonas de pintura, sobre todo en los ojos. La mayor parte de los expertos coinciden en plantear que la avanzada edad de Goya motivaría una decoración en la que primaba la melancolía y la tristeza por el tiempo pasado, aunque también se hagan referencias al presente. Incluso se ha llegado a ver en esta escena una imagen de Fernando VII devorando a su pueblo.