sábado, 19 de marzo de 2011

CONTROLE SU DESTINO Anthony Robbins

CAPITULO 9

EL VOCABULARIO PARA EL ÉXITO DEFINITIVO

PALABRAS..

Se las ha utilizado para hacernos llorar y reñir. Son capaces de herir o curar. Con palabras podemos dar a conocer nuestras más nobles intenciones o nuestros más profundos deseos. Las palabras no solo pueden crear emociones, sino también acciones. La mayoría de las creencias se forman con palabras y también se las puede transformar por medio de palabras.

Una selección efectiva de palabras para describir la experiencia de nuestras vidas, pueden elevar nuestras emociones más poderosas.              
Las personas con un vocabulario empobrecido llevan una vida emocional empobrecida.

Para controlar conscientemente nuestras vidas, tenemos que evaluar y mejorar conscientemente nuestro vocabulario, para asegurarnos que nos empuje en la dirección que deseamos en lugar de aquella que queramos evitar. Al cambiar su vocabulario habitual. puede cambiar instantáneamente su forma de pensar, de sentir y hasta de vivir.

El ser humano ha aprendido a decidir con rapidez qué significan las sensaciones (es dolor o placer?) creando etiquetas para ellas y esas etiquetas son lo que usted y yo conocemos como "palabras".



VOCABULARIO TRANSFORMACIONAL


Vocabulario transformacional es un vocabulario que transforma nuestra experiencia emocional.                                                                                             

La esencia del vocabulario transformacional es que las palabras que adscribimos a nuestra experiencia se conviertan en nuestra experiencia, por lo que debemos elegir conscientemente las palabras que usamos y esforzarnos por expandir nuestro nivel de elección.

Los lingüistas han demostrado que las personas estamos culturalmente configuradas por nuestro lenguaje, y el vocabulario transformacional puede permitirnos intensificar o disminuir cualquier estado emocional, tanto positivo como negativo. Si algo no está en tu vocabulario no experimentas ese sentimiento. La belleza del vocabulario transformacional radica en su extraordinaria sencillez.

  
LAS PALABRAS QUE SELECCIONE CONCIENTEMENTE CONFIGURARAN SU DESTINO

Las palabras son una herramienta básica para representarnos las cosas y si no hay una palabra a menudo tampoco hay una forma de pensar en la experiencia. Al no disponer de una palabra, el concepto no parece existir.

Si un conjunto de palabras que usted esté utilizando le está creando estados de incapacitación, elimine esas palabras y sustitúyalas por aquellas que le capaciten.


PUEDE USAR EL VOCABULARIO TRANSFORMACIONAL PARA AYUDAR A OTRAS PERSONAS

Una vez que ha comprendido el poder de las palabras se sentirá muy sensibilizado, no solo con respecto a aquellas personas con quienes las usa, sino también a las palabras que usa la gente que le rodea. Como resultado de mi nueva compresión del vocabulario transformacional,  en oportunidades me encontré ayudando a quienes me rodeaban. Recuerde que la belleza del vocabulario transformacional, radica en su extraordinaria sencillez. Su verdadero conocimiento profundo es que se trata de algo tan sencillo y universalmente aplicable que en cuanto se usa, puede aumentar de inmediato la calidad de su vida.

Las palabras que usamos como parte de una cultura empresarial o de una organización o como individuos  con un personal punto de vista, tienen un profundo efecto sobre nuestra experiencia de la realidad.


DEL RETINTIN AL TURBO

¿Cómo sería su vida si pudiera tomar todas las emociones negativas que ha experimentado y disminuir su intensidad para que no le impactaran tan poderosamente y le permitieran estar siempre a cargo de la situación? Hagamos un ensayo.

PRIMERA TAREA

Anote tres palabras que utilice con regularidad para incapacitarse. Para descubrir una de las palabras que necesita transformar, pregúntese: ¿Cuáles son algunos sentimientos negativos que experimento con mayor fuerza con esta palabra?

Una vez identificada estas tres palabras, busque algunas palabras nuevas que usted cree podría utilizar ya sea para romper su pauta negativa o, al menos, para disminuir su intensidad emocional.

Ejemplo:
          Palabra vieja.     Palabra nueva.
          incapacitadora    Capacitadota

          1.   Enojado        1.   Desencantado
          2.   Deprimido     2.    no estoy  en lo más alto de mi ánimo
          3.   Fracaso         3.   tropiezo

Luego decida que se compromete a tener mucho más placer en su vida y mucho menos dolor. Dese cuenta de que una de las cosas que le impiden conseguirlo es el hecho de utilizar un lenguaje que intensifica la emoción negativa.

Consiga apalancamiento sobre sí mismo de modo que utilice las tres palabras capacitadoras. Una forma de hacerlo consiste en pensar lo ridículo que resulta dejarse arrastrar a una actitud frenética, cuando tiene la alternativa de sentirse bien.

¿Cómo sería su vida si pudiera tomar las emociones más positivas e intensificarlas llevando así su vida a un nivel más elevado?

La utilización del vocabulario transformacional no queda limitada a disminuir la intensidad negativa;  también nos ofrece la oportunidad de intensificar las emociones positivas.
  
Ejemplo:

Palabra vieja,             Palabra nueva,
y mediocre                  e intensificante

1 fuerte                    1. invencible
2. bonito                    2. espectacular
3. bien                       3. perfecto

SUAVICE SU APROXIMACION AL DOLOR CON LA AYUDA DE LAS DEMÁS PERSONAS

Resulta difícil sobre estimar el impacto del vocabulario transformacional sobre nosotros mismos y sobre las demás personas.  Necesitamos recordar el valor de usar lo que denomino suavizadores e intensificadores, que nos proporcionan un mayor grado de precisión en nuestras relaciones, ya se trate de una relación romántica, de negocios, o de cualquiera otra situación.

Tenemos que ser precisos en las palabras que utilicemos, porque tienen significado no solo para nosotros, en cuanto nuestra propia experiencia, sino también para otros. Si no le gustan los resultados que obtiene en su comunicación fíjese con mayor atención en las palabras que utiliza y sea más selectivo. Es importante que seleccione aquellas palabras que le proporcionen más poder, que eleven o disminuyan su intensidad emocional, según le convenga.

Debemos tener mucho cuidado a la hora de aceptar las etiquetas que nos pongan los demás por que una vez que ponemos una etiqueta a algo creamos una emoción correspondiente. Si practica usted una profesión en la que trabaja con gente, es imperativo que comprenda el poder de las palabras para impactar sobre quienes le rodean.

Cómo nacen las grandes ideas de quienes están “10 pasos adelante”

Erik Calonius explica cómo personas de carne y hueso como el CEO de Apple tienen algo 'extra'; su nuevo libro habla del éxito de personajes como Walt Disney, Einstein, John Lennon y más.

A continuación se detalla un fragmento del libro "Ten Steps Ahead" (Diez pasos adelante) de Erik Calonius, tal como se publica en CNN Expansión.
¿Qué distingue a los Steve Jobs y a los Walt Disney del mundo del resto de los mortales? ¿Podemos aspirar a ser como ellos?
Cazador de paradigmas
El visionario es un cazador de paradigmas. Y a medida que los paradigmas comienzan a tomar forma, el visionario camina por el pasillo, observando la ventana.

La disonancia cognitiva emerge entre lo que es y lo que será. La sensación de incomodidad del visionario aumenta.
Estado de flujo
En algún momento, cuando el pensador -agotado- ha dejado de concentrarse en el problema, el cerebro se desliza hacia esa mente única que el psicólogo húngaro Mihaly Csikszentmihalyi famosamente describió como un "estado de flujo".

Mientras pasamos nuestra vida pensando en el pasado y en el futuro, el flujo nos coloca en esa fina franja de tiempo llamada presente. Es un sitio al que el cerebro no nos lleva muy a menudo.
Las investigaciones de la mente muestran que, en estado de flujo, el cerebro se sosiega.
El clásico Eureka!
La parpadeante actividad se reduce a débiles flashes de color. El pensador, en este punto, probablemente no está consciente de nada. Ya se trate de intuición, o visualización, o el albor de un despertar que azuza al visionario, al final llega el momento de la inspiración. Es el famoso momento ¡Eureka!

Encaminados
Steve Jobs "tomó distancia": "No puedes predecir en realidad lo que pasará," comenta, "Pero sientes la dirección a la cual te diriges. Y eso es lo más cercano a lo que puedes llegar. Luego sólo tomas distancia y te haces a un lado, y estas cosas cobran vida propia."

Y llegó la inspiración
John Lennon tomó una siesta: "Esa mañana pasé cinco horas intentando escribir una canción que fuera buena y tuviera sentido. Estaba sentado, intentando pensar, y pensé en mí mismo sentado allí, sin hacer nada ni ir a ninguna parte. Una vez que pensé eso, fue sencillo; me vino.

El "nowhere man"
No, lo recuerdo ahora, de hecho había dejado de intentar pensar en algo. Nada vendría. Estaba harto y me fui a acostar, me había rendido. Pensé en mí como un hombre que no iba a ninguna parte (nowhere), sentado en ninguna parte.

Entonces vino 'Nowhere Man', la letra y la música, toda la maldita canción. Lo mismo me ocurrió con 'In My Life'.
Dejarse llevar
Luché por días y horas enteras, intentado escribir una letra inteligente. Entonces me di por vencido, y me vino 'In My Life'. El juego consiste en dejarse ir."

Einstein cerró los ojos y dejó que sus dedos pasearan por las teclas del piano. Entonces, saltó. "Ya está, ¡lo tengo!", exclamó antes de encerrarse en su estudio, según recuerda su hermana Maja.
Como un rayo
Ese momento en que el nuevo paradigma toma lugar ha sido descrito de muchas formas: como si una venda se cayera de los ojos, como el destello de un rayo, como moléculas de agua moviéndose azarosamente y, al alcanzar la temperatura de enfriamiento, se transforman instantáneamente en figuras rígidas.

Algo nuevo se presenta a la conciencia. 'Amanece' sobre uno. El físico Carlo Rubbia dice, "Es un momento irracional e instintivo en el cual algo hace clic en tu mente y dices, '¿Por qué no hacemos esto, por qué no?'".
Lo que podría ser
El chasquido de los dedos describe perfectamente el momento de la inspiración (y te hace pensar si el pulgar oponible no fue en realidad hecho para ese propósito), pues se resuelven dos fuerzas que se oponen: lo que es y lo que debería ser.

Punch line
Sorprende que algo tan maravilloso como una epifanía se parezca a la culminación de un chiste (punch line): "¿Su perro muerde?" pregunta el inspector Clouseau de la Pantera Rosa al recepcionista del hotel cuando ve a un perro junto a sus pies. "No", responde el empleado.

Clouseau se agacha para acariciar al perro pero éste le arranca una manga. "¡Pero me dijo que su perro no mordía!", le dice enojado. El recepcionista le contesta: "Ése no es mi perro".
Nos reímos con esos chistes porque el cambio de paradigma es inesperado. "El punch line", de acuerdo con Horace Judson, antiguo profesor de historia de la ciencia en la Hopkins University, "nos dice que una serie de cosas que pensábamos que pertenecían a un paradigma construían, en realidad, otro paradigma".
La contraintuición
Aunque parezca increíble, el cerebro que busca resolver una disonancia es exactamente lo que se ve en un club de comedia (...) El pensamiento contra-intuitivo aquí es que, para que una idea sea verdaderamente radical, tiene que ser hasta cierto punto ridícula.

"Primero que nada tienes que tomarlo como un chiste, todos los avances fundamentales en nuestro campo se hacen cuando se mira con la sonrisa de un niño que juega un juego", explica Carlo Rubbia.
El escritor Issac Asimov dijo: "La frase más fascinante para escuchar en el campo de la ciencia, la que anuncia la mayoría de los descubrimientos, no es ¡Eureka! ('lo he encontrado'), sino "¡Qué gracioso!..."
Risa y sorpresa
Ese mismo fenómeno fue notado por Lewis Thomas, ex decano de medicina en Yale y presidente del Memorial Sloan-Kettering Institute. "Me parece que nunca he estado cerca del laboratorio cuando algo interesante ocurría, al principio parece gracioso," recuerda.

"Hay risa asociada a la sorpresa, algo nos parece cómico. Y cuando escuchas risas y a alguien decir ¡Esto es ridículo!, entonces puedes decir que las cosas van por buen camino y que posiblemente algo que vale la pena observar está ocurriendo en el laboratorio".
Visión y comicidad
Este es, en efecto, el secreto de las ideas visionarias: las ideas más revolucionarias parecen cómicas al principio.

Piensa en las bromas que circulan por allí: Jobs presentando una iMac ¡sin disco flexible!; Disney proponiendo, en el punto más álgido de la Gran Recesión, un largometraje animado.
"Tienes que confiar en los disparates", apunta el diseñador de aviones Burt Rutan, cuya aeronave ha dado la vuelta al mundo con un único tanque de combustible, y también ha ascendido al filo del espacio.
"Construimos juguetes", indica Nassim Taleb. "Algunos de esos juguetes cambian al mundo".
Luego viene la parte más difícil de la búsqueda visionaria: venderle esas ideas tontas a un mundo escéptico.

lunes, 28 de febrero de 2011

Decir gracias

La práctica del agradecimiento trae grandes beneficios para la salud emocional. Psíquicamente y espiritualmente, nos vemos fortalecidos ante la presencia vitamínica de la gratitud. 
Nuestro físico se tonifica y los músculos se disponen a un accionar placentero y eficiente. 
Esto que dicho así, parece un axioma, es lo que pienso después de años de estar investigando en el comportamiento de las personas.
Es curioso que cuando se trata de criticar, emitir quejas o juzgar, todos somos expertos y capaces de hablar durante horas, pero al momento de reconocer nuestros logros y ser agradecidos con la vida, generalmente somos muy tacaños. 
Decimos "gracias" como una mera formalidad, pero no siempre lo sentimos como algo genuino.
Es primordial para nuestra buena salud en todas las áreas, agradecer, agradecernos cada día, nuestra propia existencia aún con todos los cuestionamientos existenciales que podamos tener en nuestra cabeza.
Es impresionante la cantidad de energía invertida en sabotearnos y criticarnos, eso nos mantiene estacionados en un nivel de vitalidad bajo cero. Pero no nos damos cuenta que estamos desperdiciando oportunidades de oro cada vez que estamos ante algo positivo y omitimos su reconocimiento. Nos resulta más fácil, y hasta hemos sido educados para eso, quejarnos, protestar sin hacer, amargarnos la vida y enfermarnos. Pareciera que todas estas acciones fortalecen las mismas heridas que las provocan, llevando a las personas a círculos viciosos de ingratitud, de falta de amor y de pobreza de pensamiento.
La vida no es sencilla, pero es maravillosa, y deberíamos agradecer cada día que transitamos, porque es una posibilidad que el universo nos da, para ser mejores y superarnos a nosotros mismos.
La gratitud es una llave maestra que abre caminos a relaciones cordiales.
Ser amable, hace bien. Otorgar un sonrisa y decir gracias, son dos aliados a la hora de acercarse a otro ser humano.
A todos nos gusta ser reconocidos. 
Expresar gratitud por un acto de amabilidad beneficia a ambos, al que da las gracias y a quien las recibe; aun cuando sean extraños, aun cuando la acción haya sido tan pequeña como ceder el paso, ofrecer el asiento en el colectivo, etc.
Las personas son capaces de crear un espacio de valoración mutua, un puente de reconocimiento, un vínculo que va tejiendo un entramado social más positivo y constructivo.




Las escuelas tendrían que ser grandes semilleros en donde además de enseñar las materias habituales, enseñaran a padres e hijos a practicar la gratitud.
Los chicos de hoy, toman cosas sin conciencia y mal aprenden a tomar como natural, hechos que además invitan al agradecimiento.
Está de moda el pedir de manera demandante, el conceder sin pensar, y regirse por el temor, en lugar del que sea el amor la brújula que guía.
Hoy en día, el agradecimiento, la toma de conciencia, la humildad, son valores que hay que cultivar para procurarnos alivio y calidad de vida, en una sociedad que está estresada por la inseguridad, el aumento de los precios y la falta de educación y trabajo.
No sé por qué nos enseñaron a asociar la gratitud con la debilidad,  quizás para mantener al otro en calidad de "inferior" y no tener que respetarlo como un igual. A ciencia cierta, no tengo una sola respuesta, lo que sí sé es que la gratitud nada tiene que ver con la debilidad. Es como si dijéramos que alguien es débil porque se da la oportunidad de amar.
He llegado a ver personas que tienen vergüenza de decir gracias! cosa que me parece penosa.
Las palabras son vehículos para expresar sentimientos. La palabra gracias tiene una dimensión extra-ordinaria, cuya onda expansiva se propaga a lo largo del tiempo.
Cuando se comprende que gratitud, es sinónimo de amor, de misericordia y también de perdón, la vida se vuelve más dulce. No dejamos de tener problemas; ni nosotros ni los demás; pero no relacionamos entonces con una dosis mayor de empatía, en donde crecemos para ser más comprensivos.

¿Nos gusta escuchar gracias cuándo viene de otro hacia nosotros?¿Cuántas oportunidades tenemos para ejercer la gratitud, las hemos contado? ¿Qué esperamos para comenzar a agradecer desde ya todo lo que tenemos y lo que nos falta? Sí lo que no tenemos también. Eso nos ayudará a seguir perseverando en nuestros objetivos.

¿Cómo es la gratitud? La gratitud no es algo efímero. Es un punto de luz que ilumina al que la emite y a quien la recibe.
Y como tal, nos eleva en nuestra calidad de ser persona en el mundo.
La gratitud nos contacta con la savia de la naturaleza y con las arterias de nuestros pares, porque todos somos humanos, y a todos nos gusta que nos traten bien.
En el decir gracias, nos reconocemos como lo pequeño que somos. Polvo cósmico. Mortales. Ocupamos apenas un tiempo y un espacio y lo compartimos con otros, con la naturaleza, con nosotros mismos y con el universo entero.


Suelo decir a mis consultantes que lleven un diario y que anoten todas las cosas que tienen que agradecer y agradecerse.
Es un ejercicio muy beneficioso. Uno que practico a diario antes de dormir, es pensar en tres cosas positivas que hayan pasado en el día y al levantarme al día siguiente volver a recordarlas.
La disponibilidad energética aumenta, cuando conectamos nuestra conciencia con la abundancia y la prosperidad. Cuando agradecemos de todos los recursos y las ideas que cada jornada ofrece.
No vivimos solos en una isla de ego. Eso sería sumamente angustiante y cruel.
Vivimos con otros. Eso ya es un motivo para agradecer. Nos miramos para adentro y nos podemos empezar a reconocer en las actitudes de otras personas que son parecidas, que coinciden, que difieren  o que son muy distintas. Todo eso es para agradecer y cultivar, porque hay infinitas formas y posibilidades y de llegar al mismo lugar.

La gratitud nos vuelve entonces tolerantes. Pasamos de ser críticos a ser comprensivos. Juzgamos desde otro lugar. Todos emitimos opiniones. Y no se trata de no hacerlo sino de ser bondadoso y agradecido a la hora de emitirlas. Bajar el pulgar es muy fácil y a lo largo de la historia, ha costado vidas.

Sucede a veces que no entendemos a otros. A  veces ni siquiera a nosotros mismos y es ésa falta de comprensión la que opaca nuestra capacidad de agradecer. No hay una forma de hacer las cosas. Hay infinitas y la nuestra ni siquiera es la mejor. Abrirse al aprendizaje, a la observación y agradecer profundamente a quien nos muestra algo que podemos ver.

Vivimos en un mundo relacional, en donde todos hacemos un esfuerzo porque las cosas nos lleven a un lugar de felicidad. Practicar la gratitud también implica reconocer y vivir el presente, agradeciendo la diversidad como una oportunidad de aprendizaje.

Cuando mis niños eran pequeños, jugábamos a decir las dos palabras mágicas: por favor y gracias.

Nada nos cuesta agradecer a los demás por su amabilidad (aunque sea su trabajo, vaya), por su atención, por haber sostenido la puerta para que pasáramos. Todos lo hemos experimentado: un pequeño pero auténtico "gracias" es tan poderoso que puede cambiar el día o la vida de alguien.

Practiquemos constantemente dar las gracias de todo corazón, por aquello que lo merezca. La gratitud tiene dignidad. No es un acto vano, por lo que otorgarlo es todo un ejercicio. Se trata de pensar y darle la calidad que tiene.

Valorar cuando la gratitud viene hacia nosotros. A veces de parte de otros, a veces de parte de nosotros mismos. Se trata de VER, y de no repetir como autómatas sino de sentir.
Cuando alguien agradece y valora nuestro esfuerzo, está renovando el sentido a los pequeños actos cotidianos; muchos de ellos son "obligaciones" laborales o tareas domésticas, pero es importante renovar su significado día tras día, de otra manera terminamos por sentirnos desmotivados y nos dolemos.



Para terminar estar nota, quiero citar a Louise Hay y a la oración que escribiera, "Gratitud". Gracias a todos por estar! 


En el fondo del centro de mi ser hay un pozo infinito de gratitud. Lleno mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi conciencia y todo mi ser con esta gratitud, que sale de mí en todas direcciones, llega a todo lo que hay en mi mundo y vuelve a mí en todas direcciones, llega a todo lo que hay en mi mundo y vuelve a mí en forma de más cosas por las que sentirme agradecida. Cuanta más gratitud siento, más consciente soy de que la provisión es infinita. Expresar mi gratitud me hace sentir bien, es como un agradable calorcito en mi vida.
   Estoy agradecida por mí y por mí cuerpo. Agradezco mi capacidad de ver y oír, de sentir, saborear y tocar. Agradezco mi casa y cuido amorosamente de ella. Doy gracias por mis familiares y amigos y disfruto de su compañía. Agradezco mi trabajo y en todo momento le doy lo mejor de mí. Agradezco mis talentos y capacidades y los expreso constantemente de maneras que me satisfacen. Doy gracias por mis ingresos y sé que prospero adondequiera que vaya. Agradezco mis experiencias pasadas porque sé que forman parte del crecimiento de mi alma. Agradezco la naturaleza entera y respeto a todos los seres vivos. Doy gracias por el día de hoy y por todos los mañanas que han de venir.
                                         Siento gratitud por la Vida
                                                 ahora y siempre


domingo, 20 de febrero de 2011

No darse por vencido




A veces sentimos cansancio, angustia, y una tristeza existencial, que es producto de una fatiga mezclada con frustación.                                                                                                                                                                                          Es difícil sobreponerse para quien se queda en una actitud autocompasiva, lamiéndose las heridas.Llorando  amargura y juntando furia.

Es aquí en donde se trata de seguir y pegar el salto al escalón ascendente que sigue. No dejarse vencer por la angustia, que viene de lo angosto, de lo que me asfixia. Aquello que no me deja respirar y me descentra.

Entonces la vida invita al "des-ahogo" permitido y misericordisamente consesuado con nuestro yo, y con nuestras creencias, se llora para enjuagar el alma herida, y se deja correr agua salada para ayudar a cicatrizarla.

El alivio llega y es el momento de recobrar las fuerzas y empujar la roca cuesta arriba, hasta llegar a la cumbre, porque con cada empujón, no solamente nos acercamos más, sino que los músculos se fortalecen y el espíritu se revitaliza, permitiendo que el aire de las alturas llene de nuevo los pulmones.

 Imagina que estás en un paraíso en el que sólo hay herramientas y libros espirituales. Podrías estar estudiando cada día, haciendo todas las conexiones y las meditaciones perfectamente, sin estrés y sin tener otros quehaceres. Suena idílico, ¿verdad? 

Pero si no estamos haciendo algo para llamarnos  a nosotros mismos al desafío, no estamos haciendo nada realmente. Hay relativamente poco crecimiento o Luz siendo revelada. 
Si nos sentimos como si estuviéramos corriendo sobre una rueda de molino espiritual, eso es exactamente lo que estamos haciendo.
Parecería  la imagen de  un hámster enjaulado que corre sobre una rueda que gira sobre sí misma, engañado por una rueda que no avanza. 

Hay un libro que habla de este tema, titulado There's No Traffic on the Extra Mile (No hay tráfico en la milla adicional). Su autor, Rickey Minor, fue el director musical del programa televisivo American Idol. En referencia a llegar a lo más alto, dice: “Lo que crea la diferencia crucial es tu empuje para hacer la milla extra... Cuando dejes a todo el mundo atrás, te preguntarás por qué hay tan pocas personas dispuestas a hacer el esfuerzo adicional”. La milla adicional es lo que hace que el viaje valga la pena. 

Hay muchas personas en este camino que no van hasta el final y se estancan en el supuesto refugio de la pena justificada, del cansancio real. Cuando uno emprende algo, un proyecto nuevo de la índole que sea, al principio es divertido; las cosas fluyen; se ve la Luz; entonces... se encuentra una pared. Y ahí ya no se  siente la misma emoción que sentía inicialmente al compartir, hacer restricción y comportarse proactivamente. ¿Cuántas personas atraviesan esa pared? Una de cada mil. 

Cuando abandonamos en la milla adicional, abandonamos toda la energía del trabajo que hemos realizado hasta ese momento. El esfuerzo debe continuar. La elección es de cada uno, en libertad. No hay obligaciones, hay deseos.

No siempre se trata de los resultados, el tiempo o la importancia de lo que estamos haciendo. Se trata de expandir nuestra conciencia en relación a cuáles son nuestras limitaciones personales. 

¿Cómo sabemos si estamos recorriendo la milla adicional? Sentimos que hemos dado todo lo que podemos, pero damos más. Requiere un esfuerzo, al menos un poco, si no es que mucho. Puede que incluso duela. 

 ¡Recorre la milla adicional! Y aún hay más. Piensa en alguien que te inspire con sus logros. Pregúntale o investiga sobre esa persona, y averigua cómo logró vencer sus propias limitaciones. Te aseguro que recorrer la milla adicional es un ingrediente vital para alcanzar el éxito, sea cual sea tu definición de éste. 
Que tengas una vida feliz y llena de amor y paz.

viernes, 22 de octubre de 2010

La sabiduría de decir NO

Decir NO es sabio, aunque tiene mala prensa. La cultura repite indefinidamente mensajes distorsionados, que apelan a la instauración de la culpa que en buena medida han inventado todos los dogmas religiosos que habitan este cuerpo celeste.
Decir que NO, genera culpa y temor. Las personas tienen grandes dificultades para poner límites y reconocer los propios, aunque alguien haya iluminado alguna vez el escenario haciendo notar que el límite es contenedor y preserva al Ser de tanta exposición superflua; lo preservaría aún más de un egoísmo individualista que impide el crecimiento espiritual. El NO, sería un gran aliado de la flexibilidad, que actuaría como barrera para no ejercer una exigencia desmedida, que en muchos casos termina con la buena salud física, mental y emocional de las personas que se vuelven cortas para consigo mismas y para con los demás. Es decir que ante la ausencia del NO amoroso y respetuoso, aflora la mezquindad, la crueldad y el egoísmo.

Estamos llamados a la competencia a destajo, mediante el engaño, de modo que nada nos detiene. No hay un NO que nos ponga en un camino de pensamiento sensato. Si se dice que sí a todo, el resultado es desastroso, dañino y bastante perverso.
Se nos llena la agenda, la cabeza, el tiempo y el disfrute es una anécdota. Si se instaura solamente el SÍ indiscriminado, caemos en un vacío sin límites que termina por agotarnos hasta consumirnos ferozmente todas nuestras energías con bastante crueldad.

¿Cuál es la dificultad de decir NO? Creo que es el temor a que nos dejen de lado, a que nos miren como a locos o como a gente libre que sabe ser libre y se respeta en la dimensión que ocupa. Seríamos más virtuosos y mucho más humanos si pudiésemos articular el NO adecuadamente. El NO amoroso es el que invoco, para poder empatizar con otro y entenderlo. Para acompañarlo sin juzgarlo. Cada uno de nosotros puede penetrar en otro mundo, el del prójimo amén del nuestro, pero jamás podremos aferrarnos a otro o sujetarlo, de manera que decir que NO, es una buena fuente de inspiración para estar saludables. Si yo sé que no sé, si puedo entender que el otro juega su identidad con la mía, pero que no somos iguales, puedo intentar un crecimiento y un aprendizaje hacia la empatía y la solidaridad.

Pero si como está en boga digo que sí a cualquier cosa, y entonces ahora aquél que está mal me intoxica, por esta moda de hablar de gente tóxica, no sólo dejo de ser solidario, misericordioso y comprensivo, sino que ingreso a un mundo de engaños que pretende hacer creer que todo está bien y que las dificultades son "bajones" en lugar de ascensos al aprendizaje. El egoísmo absoluto en su máxima expresión es el que puede calificar al prójimo como tóxico. Me parece que cabe la pregunta, cuánto se y comprendo sobre el otro, para condenarlo a una estepa de frialdad e indiferencia?

Pero el No que se calla, sigue su camino y en algún momento hará sentir su necesidad. Los límites son sanos. Son necesarios. Sería bueno hacer un ejercicio de introspección y ver que estamos  aptos y en perfectas condiciones para ejercer nuestro NO, y que lejos de causarnos una enfermedad, posiblemente nos devolvería  buena parte de salud y de las ganas de vivir.

El NO ordena, y trae calma. El sí irrefrenable lleva al individuo y a las sociedades a precipitarse en un camino impiadoso, en donde todo vale. Porque la cultura dice que "sos piola y tenés buena onda" si te sumás al juego de todos los sí que permiten la miseria y que corrompen al individuo.

Muchas veces para cuando por fin se está dispuesto a parar a poner el NO en su lugar, es tarde y el grado de saturación al que se ha llevado al Ser, es extremo. El NO es amoroso protector y tiende al equilibrio.

¿Se puede evitar que el vaso rebalse? ¿Se puede aprender a decir “basta” a tiempo? ¿Cómo?

En su libro “Decir Basta”, la reconocida psicóloga Clara Coria asegura que muchas mujeres recién logran expresar sus enojos cuando ya están hartas de soportar una situación indeseada y deciden patear el tablero, actitud que a esa altura suele tener costos muy altos.
Se teme más al que nos dejen de lado que al sometimiento. Aceptar con sí y solamente sí, no evita el temor a sentirse no querido, en el fondo lo incrementa.
Se trata de “poner límites” tanto para las relaciones familiares, como para las laborales o las que tenemos con los amigos.

Hay que hablar, explicar, animarse a decir “no me gusta”; o “no quiero”; o “no estoy de acuerdo”; o “no puedo ”, "no me sale" o "me hace sentir mal".

Consecuentemente, acompañar lo expresado con un actuar en el mismo sentido. De nada sirve anunciar que dejaremos o empezaremos a hacer algo, si no empezamos o dejamos de hacerlo. Si no nos corremos del lugar habitual. Puede ser que a otras personas, algunos de nuestros NO, les caigan mal o los entiendan de manera equívoca, lo mismo que nos puede pasar a nosotros. En tal caso, hablemos, conversemos, demos a conocer las ideas y tratemos de entender las ideas de los demás, sin agresividad ni violencia, pero pudiendo estar en desacuerdo. Mostrar las diferencias no nos va a dejar de hacer pertenecer a donde querramos pertenecer libremente, amorosamente, respetándonos a nosotros mismos.

La participación hace a los cambios. Aprender a decir NO, nos ayuda a quejarnos menos,  a frustrarse menos y  a poder ser más solidarios. Asomarse al mundo verdaderamente humano en donde sí y no conviven en armonía.
¿Qué estamos dispuestos a hacer para que TODOS, tengamos más conciencia espiritual y social?

A veces una sonrisa y el silencio son muy buenos compañeros de un NO.
Cynthia Grinfeld
Coach Profesional



domingo, 22 de agosto de 2010

Como puedo ser




Es una trampa compararnos con los demás para determinar dónde deberíamos estar en nuestra vida. En lugar de preguntar "¿Soy tan sabio/ bueno/ inteligente/ fuerte/ sano/ delgado/ rico como esa otra persona lo es?", podemos preguntarnos "¿Soy tan sabio/ bueno/ inteligente/ fuerte/ sano/ delgado/ rico como puedo ser?".
Vivimos comparándonos con los demás, cuando podemos buscar en nosotros mismos, deseos claros, para fijar metas y objetivos nítidos, que nos ayuden a tomar pasos para llegar a ellos.
¿Por qué nos fascinamos con las comparaciones que establecemos con las personas que nos rodean?
Escucho a muchas personas que se comparan, miden y calcular su valor basándose en su percepción de lo que los demás son. Emitiendo juicios hacia otros y hacia sí mismos que muchas veces no alcanzan a fundamentar.
Creo que es una forma de desperdiciar energía preciosa. El tiempo, es hoy por hoy un valor muy caro a cotizar y perder tiempo en comparaciones con terceros, en lugar de reflexionar sobre como mejorar sobre nosotros mismos, es una posibilidad que se abre cada día.
Si las personas hicieran el ejercicio de agradecer y practicar el agradecimiento, todos los días a la mañana al levantarse y a la noche antes de caer en su sueño, la visión sobre la vida sería aterciopelada, por la dulce valoración y el hacerse cargo de los actos, sentimientos y emociones que en cada uno habitan.
La autoestima se elevaría, aún agradeciendo nuestros padecimientos y dificultades, los cuales son la llave maestra para acceder a nuestro crecimiento y desarrollo de conciencia.

Lamentablemente, la mayor parte el tiempo las personas no se limitan a "dar" o simplemente a "hacer". A menudo 

suelen pensar "¿qué voy a recibir yo a cambio?". Siempre estamos pensando en lo que vamos a obtener a cambio.

Hacer algo totalmente libre de interés propio es muy difícil para nosotros. Si no obtenemos a cambio exactamente lo que dimos, al menos queremos algún tipo de reconocimiento. Eso también es condicional, y el beneficio es temporal, insignificante. Debemos aspirar a cosas duraderas. 

Es interesante desear nuestra propia Luz, nuestra propia realización. Poder darnos a nosotros mismos contención, misericordia y amor. Darnos a nosotros mismos, sin esperar una retribución. Volvernos incondicionales con nosotros mismos y por ende, con los demás.

Eso significa que, si estás en una relación, simplemente da y no te preocupes por lo que obtendrás a cambio. 
No especules. Cuando damos con todo nuestro corazón, la energía retornará a nosotros. No importa si el retorno viene de esa persona o de alguna otra. Debemos enfocarnos en el intercambio verdadero, contando con la sabiduría del Universo.

A menudo queremos dar con condiciones, pero queremos que los demás nos den incondicionalmente. El Universo no funciona de esta forma. Si sos condicional, entonces acabarás con personas en tu vida que son condicionales.

Si andamos siempre buscando lo que obtendremos a cambio, estaremos construyendo un hogar para el caos. Si quieres construir un lugar para que la Luz brille, entonces da y suelta. Suelta tu deseo de lo que puedes recibir a cambio. Conectar con el ser generoso y noble  que en nuestro ser, es una acción que nos hará sentirnos bien con nosotros mismos.

Tenemos que encontrar la fuerza para compartir en una sola dirección. Obviamente no podemos dar continuamente a alguien que nos hace nada a cambio, y promover el Pan de la Vergüenza. Pero en el transcurso normal de las cosas, abre tu corazón y da a los demás sin esperar un retorno. Si vuelve a ti de esas personas, estupendo.

Todos tenemos intereses propios. Y somos diferentes unos de otros, lo que nos iguala en nuestra humana naturaleza. 
Permitamos ver lo que realmente somos. Algunas personas han construido un caparazón de tortuga alrededor de sí mismas. Otras han construido una fina capa. Pero es difícil conectar entre nosotros a través de esas barreras.

Tenemos que compartir desde la esencia más profunda, descubierta y verdadera de nuestro yo.

 Sé honesto con tus deseos, tus opiniones, tus prejuicios, tus miserias  y tus dones. 

No puedes limpiar la casa si no sabes lo que se esconde debajo de los muebles.